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Tiramisú Receta de la Abuela
Tiramísú ¿Puede haber un postre italiano más famoso y delicioso para los amantes del café y del mascarpone?
Antes de hablar de cómo hacer tiramisú permíteme contarte un poco de la historia de este postre y por qué esta receta está titulada Tiramisú receta de la abuela, y no simplemente receta de tiramisú, a secas.
El origen del que probablemente sea el postre italiano más famoso es realmente incierto. De hecho existen 2 teorías diferentes:
La primera de ellas sitúa el origen de este postre en Siena, alrededor del siglo XVII. Según esta teoría, el tiramisú, o más bien, la zuppa del Duca, que es como se conocía en aquella época, tuvo su origen cuando unos pasteleros decidieron crear un postre que estuviera a la altura de Cosme de Médici, Gran Duque de la Toscana, y de ahí vendría el nombre: la sopa del Duque.
Al parecer, esta primera receta de tiramisú, caracterizada por su increíble sabor, pero también por su sencillez y pocos ingredientes, cautivó al Duque, que acabó llevándosela a su ciudad, Florencia, extendiendo muy rápidamente su fama al resto de Italia, especialmente entre las clases nobles.
La auténtica receta de tiramisú de la abuela
Desde aquellos tiempos, han aparecido decenas de recetas de tiramisú diferentes: sin café, sin huevos, de lima, de fresas... ¡hay muchísimas! Y algunas deliciosas (el tiramisú de Nutella es uno de mis preferidos), pero esta receta es la auténtica receta de tiramisú italiano que se lleva haciendo en las cocinas de las abuelas desde hace décadas.
¡Vamos con la receta!
Ingredientes
Instrucciones
- Vamos a empezar preparando un par de tazas de café solo. Una vez lo tengas preparado, déjalo enfriar en un plato hondo. Este punto es muy importante ya que si el café está un poco templado los bizcochos de soletilla abserverán más café de la cuenta y esto no nos interesa. Obviamente escoge un café de calidad si quieres que el tiramisú esté más rico.
- Separamos las claras de las yemas con cuidado, intentando que las claras no presenten ningún rastro de la yema. Es importante escoger huevos frescos, de tamaño L o XL, y que éstos se encuentren a temperatura ambiente. Si quieres que el tiramisú quede más consistente puedes usar 1 ó 2 yemas más. Por otro lado, si lo prefieres más cremosos utiliza un par de claras más.
- Montamos las claras a punto de nieve y las reposamos en el frigorífico.
- Vamos ahora con la crema de Mascarpone. Para hacerla lo primero que haremos es montar bien las yemas junto con la mitad del azúcar. Verás como el volumen aumenta considerablemente. Es muy importante batir hasta que se disuelva completamente el azúcar.
- Es el momento de añadir el queso mascarpone. Es importante que el queso esté bien atemperado, por lo que sería aconsejable que lo sacaras del frigorífico como mínimo 45 minutos antes de empezar la receta. Intenta elegir un queso mascarpone de calidad, porque sin duda es una de las claves para que nos quedé un tiramisú increíble. Vamos a añadir el queso mascarpone de poco a poco, con las varillas a baja velocidad, hasta que esté perfectamente integrado, con una masa suave y sin grumos
- Ahora vamos a juntar las dos cosas que hemos hecho, es decir, añadimos el merengue que hemos elaborado con las claras y que habíamos dejado en la nevera, a las yemas que hemos batido junto con el queso mascarpone. Este proceso debemos hacerlo muy poquito a poco, y ayudados por una espátula con movimientos envolventes y suaves para que no se baje demasiado el merengue.
- Ya tenemos la crema de Mascarpone lista. Ahora es el momento de preparar la base. Para ello, vamos a ir mojando los bizcochos de soletilla (si eres de España, te recomiendo usar los de Fontaneda, aunque nos sirven cualquiera) durante unos 5 segundos en el café, al que habremos añadido el azúcar y la copita de brandy o amaretto. Recuerda que el café esté frío. Como consejo, es recomendable mojar sólo la parte de abajo de los bizcochos, y los vamos a ir colocando en una fuente para crear la base. Con una fuente como esta por ejemplo queda perfecto. Si los bizcochos son azucarados es recomendable echar un poco menos de azúcar al café. Si hace falta corta algún bizcocho para no dejar huecos y que quede toda la base bien cubierta.
- Ahora que ya tenemos la base lista, vertemos la mitad de la crema que hemos preparado y la extendemos bien con ayuda de una espátula.
- Volvemos a poner otra capa de bizcochos mojados con el café, como hicimos con la base.
- Y vertemos encima el resto de la crema que nos quedaba volviéndola a igualar con la ayuda de la espátula ¡Ya tenemos montado el tiramisú!
- Aunque ya tenga una pinta de muerte y estés deseando probarlo, toca esperar un poco más. Vamos a meterlo en la nevera. Al menos 6 horas, aunque recomendaría encarecidamente esperar al día siguiente si eres capaz de aguantarte ;) Ponle un film transparente para que no absorva olores que estropeen esta maravilla.
- Aunque podríamos haber echado el cacao en polvo antes de meterlo en el frigorífico, es mejor espolvorearlo con ayuda de colador dándole pequeños golpecitos justo antes de servirlo. ¡Quedará espectacular! Con una cucharada bien colmada será suficiente

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